Celulosa Argentina adeuda sueldos de julio y paga el aguinaldo en cuotas
La compañía atraviesa dificultades financieras que afectan el cumplimiento de sus obligaciones laborales, mientras los trabajadores de la planta de Capitán Bermúdez esperan definiciones sobre la regularización de sus ingresos
Celulosa Argentina, compañía papelera de Argentina, continúa atravesando dificultades financieras que repercuten en el pago de sueldos a los trabajadores de su planta ubicada en Capitán Bermúdez, provincia de Santa Fe. Según información publicada por medios locales, los haberes correspondientes a julio aún no habían sido abonados, mientras que el medio aguinaldo fue acordado en varias cuotas.
El conflicto laboral se había hecho público durante julio, cuando el Sindicato Químico Papelero de Capitán Bermúdez manifestó ante autoridades provinciales su preocupación por los incumplimientos salariales de la compañía. En ese momento, la empresa había planteado el pago parcial de los salarios y la postergación del Sueldo Anual Complementario (SAC).
Con el avance de las semanas, la situación continuó sin normalizarse. De acuerdo con SL24, la compañía estaría finalizando el pago de los salarios correspondientes a junio, mientras los trabajadores permanecían a la espera de novedades sobre los haberes de julio. En paralelo, el pago del aguinaldo habría sido acordado en cuotas como parte del esquema adoptado ante las dificultades financieras de la empresa.
Hasta el momento de la publicación de la información, ni Celulosa Argentina ni el Sindicato Químico Papelero habían comunicado oficialmente un cronograma definitivo para la cancelación de los salarios pendientes o precisiones sobre el estado de las negociaciones. Esta situación mantiene la incertidumbre entre los trabajadores respecto de la regularización de sus ingresos.
El escenario laboral se desarrolla en un contexto financiero complejo para la compañía. En julio, una audiencia conciliatoria convocada por el Ministerio de Trabajo de Santa Fe había finalizado sin acuerdo, luego de que la empresa propusiera inicialmente abonar el 30% de los salarios pendientes y supeditara el resto de los pagos a la obtención de fondos. La propuesta fue rechazada por los representantes sindicales.
La situación de Celulosa Argentina continúa así bajo seguimiento de trabajadores, representantes gremiales y autoridades laborales, mientras la compañía enfrenta el desafío de normalizar sus obligaciones salariales en un contexto de dificultades financieras.









