El envasado sostenible como herramienta clave para combatir el desperdicio alimentario
Con más de 700 millones de personas afectadas por el hambre, empresas como Mondi impulsan soluciones de envasado que prolongan la vida útil de los alimentos y reducen su deterioro en toda la cadena de suministro
En muchos países occidentales, desechar sobras o alimentos con imperfecciones menores se ha convertido en una práctica habitual. Sin embargo, con más de 700 millones de personas enfrentando hambre a nivel mundial y un aumento en la inseguridad alimentaria, este desperdicio ya no puede ser ignorado. La situación se agrava por las interrupciones en las cadenas de suministro y la inestabilidad económica.
UNA CUESTIÓN GLOBAL
El activista contra el desperdicio alimentario Tristram Stuart señaló que “cutting food waste is a delicious way of saving money, helping to feed the world and protect the planet”. Abordar este problema es esencial para las personas, el planeta y las empresas. Cada año se pierden o desperdician 1.300 millones de toneladas de alimentos, cantidad suficiente para alimentar a 2.000 millones de personas.
En Europa, casi la mitad de las pérdidas se produce en el nivel del consumidor, mientras que en países en desarrollo una gran parte se pierde después de la cosecha debido a almacenamiento inadecuado y embalajes deficientes. En cualquier etapa —en el campo, durante el transporte o en los estantes— el desperdicio alimentario implica un derroche de recursos como agua, energía, tierra y capital.
Según la ONU Cambio Climático, el desperdicio de alimentos representa entre el 8 % y el 10 % de las emisiones anuales de gases de efecto invernadero, casi cinco veces más que el sector de la aviación, y contribuye a la pérdida de biodiversidad y al uso ineficiente de recursos, como el 30 % de la tierra agrícola y el 6 % de las extracciones de agua dulce.
EL PAPEL DEL ENVASADO EN LA REDUCCIÓN DEL DESPERDICIO
Para Mondi, el envasado sostenible puede desempeñar un papel fundamental en la lucha contra el desperdicio. Soluciones de envasado inteligentes protegen los alimentos durante el transporte y el almacenamiento, prolongando su vida útil y evitando su deterioro.
Un ejemplo es re/cycle RetortPouch, un envase monomaterial que sustituirá soluciones multicapa no reciclables para diversos productos. El aluminio ha sido reemplazado por películas innovadoras de alta barrera que mantienen temperaturas elevadas y reducen el tiempo de procesado en el método retort. Este envasado protege el producto, prolonga su vida útil y contribuye a reducir el desperdicio.
En el caso de productos frescos, soluciones de cartón ondulado como Coral Tray, MixBerry box o bandejas de transporte reforzadas —todas reciclables— ayudan a reducir daños durante el transporte y ofrecen ventilación óptima, evitando la acumulación de condensación común en envases plásticos y reduciendo el riesgo de moho. BIOhof Kirchweidach, cliente de la empresa, afirmó sobre el Coral Tray que “the stability of the packaging protects tomatoes from bruising, ensuring they reach consumers in perfect condition”.
ACTUAR EN EL ÁMBITO MINORISTA Y DEL CONSUMIDOR
El desperdicio a nivel doméstico suele estar asociado a compras excesivas, mala planificación de comidas y confusión con las etiquetas de fecha. En Europa, los niveles más altos de desperdicio se registran en carne, pescado y lácteos, que representan el 29 % del total, según WRAP (2023).
El envasado puede prevenir el deterioro gracias a sus propiedades barrera, que protegen de la humedad y el oxígeno. Además, los formatos con porciones controladas permiten que los consumidores compren solo la cantidad necesaria.
En esta línea, Mondi ha desarrollado soluciones como re/cycle Dried FoodsSachet, para sopas deshidratadas, especias y bebidas en polvo, que ofrecen barreras ultra altas y permiten a las empresas cumplir objetivos de sostenibilidad.
EQUILIBRAR SOSTENIBILIDAD Y RENDIMIENTO
Aunque reducir el uso de plásticos es prioritario, debe equilibrarse con la necesidad de proteger los alimentos. Innovaciones como envases de papel funcional, recubrimientos de base biológica y materiales compostables ofrecen alternativas sostenibles sin comprometer la seguridad alimentaria.
Entre ellas, re/cycle FunctionalBarrier Paper es una opción de fibra que reemplaza al plástico y puede usarse en alimentos secos, frescos o congelados, manteniendo la protección del producto y siendo reciclable en flujos de papel, siempre que existan las infraestructuras adecuadas.
AVANZAR REQUIERE COLABORACIÓN
Ningún actor —gobiernos, empresas o consumidores— puede abordar el desperdicio de manera aislada. Es necesaria la cooperación a lo largo de toda la cadena de valor.
Mondi trabaja con sus clientes para desarrollar soluciones que respondan a las necesidades del consumidor y cumplan con las exigencias normativas, garantizando que el envasado sea sostenible desde el diseño. La empresa evalúa desde los requisitos del minorista hasta la infraestructura de reciclaje para equilibrar protección del producto, necesidades comerciales e impacto ambiental.
Para reducir el desperdicio alimentario, la compañía identifica cuatro líneas de acción:
- Invertir en soluciones inteligentes de envasado que prolonguen la vida útil y reduzcan el deterioro.
- Educar a los consumidores en almacenamiento, planificación de comidas y lectura de etiquetas.
- Incentivar a empresas y minoristas a adoptar envases reciclables y eficientes en recursos.
- Colaborar en toda la cadena de valor para soluciones a largo plazo.
En un contexto de desafíos para las cadenas de suministro y las economías, abordar el desperdicio alimentario es más urgente que nunca. Según Mondi, la cooperación entre marcas, fabricantes y consumidores es clave para lograr un impacto duradero y avanzar hacia un futuro más sostenible.









