La guerra arancelaria entre EE. UU. y China reconfigura el comercio global y abre oportunidades para la industria de papel y celulosa en América Latina
Los aranceles adicionales impulsan la cautela entre los productores de la región, pero también abren espacios para nuevos flujos de exportación y acuerdos comerciales
Las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China han alcanzado niveles sin precedentes en abril de 2025, tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. La imposición de aranceles del 145% sobre productos chinos por parte de EE. UU. y la respuesta de China con tarifas del 125% sobre bienes estadounidenses han alterado significativamente las dinámicas del comercio global.
ESCALADA ARANCELARIA SIN PRECEDENTES
El 2 de abril, Trump anunció un arancel adicional del 34% sobre las importaciones chinas, elevando la tasa efectiva al 54%. China respondió el 4 de abril con un arancel del 34% sobre todos los productos estadounidenses, efectivo desde el 10 de abril. Posteriormente, el 9 de abril, Trump incrementó los aranceles al 125%, y el 11 de abril, China elevó sus tarifas al 125%.
INCERTIDUMBRE EN LAS NEGOCIACIONES
Aunque el presidente Trump ha expresado su intención de reducir «sustancialmente» los aranceles actuales, China ha negado que existan negociaciones en curso, insistiendo en que cualquier diálogo debe basarse en el respeto mutuo y la igualdad. Esta falta de consenso ha generado incertidumbre en los mercados y ha afectado las cadenas de suministro globales.
IMPACTOS EN LA INDUSTRIA PAPELERA
La guerra comercial está generando efectos significativos para el sector de papel y celulosa en Brasil y América Latina. Beto Abreu, CEO de Suzano, uno de los mayores productores mundiales de celulosa, expresó su preocupación durante un evento del Bradesco BBI: “Durante la guerra arancelaria de 2017-18, la economía global se contrajo un 0,7%. Este año podría disminuir un punto porcentual, lo que reduciría la demanda en muchos mercados”.
Este escenario de incertidumbre ha llevado a que grandes productores de celulosa de fibra corta en Brasil, Chile y Uruguay adopten una postura cautelosa, a la espera de mayor claridad sobre el impacto de las tarifas en sus clientes chinos y europeos.
Por otro lado, la redistribución de los flujos comerciales podría beneficiar a los productores latinoamericanos. Mientras EE. UU. y China continúan imponiendo aranceles entre sí, los fabricantes de papel y celulosa de la región tienen la oportunidad de llenar vacíos de suministro en ambos mercados.
BRASIL COMO PROVEEDOR ESTRATÉGICO
Brasil, como uno de los mayores productores mundiales de celulosa de fibra corta, ocupa una posición privilegiada en este nuevo escenario geopolítico. Así como el sector agrícola brasileño se ha beneficiado de la guerra arancelaria — con un aumento del 33% en las exportaciones de carne bovina a China en el primer trimestre de 2025 — la industria papelera también puede encontrar nuevas oportunidades.
Según la Industria Brasileña de Árboles (IBÁ), el mercado de papel y celulosa en Brasil obtuvo ingresos brutos de R$ 260 mil millones en 2022, con un crecimiento del 6,3% respecto al año anterior. La guerra arancelaria podría acelerar esta tendencia, especialmente en el segmento de celulosa de fibra corta, donde Brasil posee ventajas competitivas.
PERSISTEN DESAFÍOS LOGÍSTICOS
A pesar de las oportunidades, los cuellos de botella logísticos siguen siendo un desafío para el sector papelero latinoamericano. La capacidad de los puertos brasileños aún es limitada frente al potencial aumento de las exportaciones. No obstante, especialistas señalan que el actual escenario geopolítico podría atraer inversiones extranjeras en infraestructura, facilitando el flujo de la producción.
El momento también exige que las empresas del sector diversifiquen sus proveedores, inviertan en automatización y digitalización, y fortalezcan sus cadenas de suministro para aumentar la resiliencia frente a las turbulencias del comercio global.
PERSPECTIVAS PARA EL SECTOR
Analistas proyectan que el mercado global de papel y celulosa alcanzará los US$ 377,58 mil millones para 2029, impulsado por avances tecnológicos y cambios en el comportamiento del consumidor. Empresas latinoamericanas como la brasileña Suzano y la chilena Arauco están bien posicionadas para capturar parte de este crecimiento, especialmente si logran beneficiarse de la redefinición de las rutas comerciales provocada por la guerra arancelaria.
No obstante, el sector debe mantenerse atento a los rápidos cambios en el escenario geopolítico y estar preparado para ajustar sus estrategias. Como advirtió el presidente chino, Xi Jinping: “no hay ganadores en una guerra de aranceles, y desafiar al mundo lleva al aislamiento”, una reflexión que resalta la volatilidad del momento actual y la necesidad de planificación estratégica para la industria papelera latinoamericana.



