Unión entre IA y sostenibilidad es ventaja competitiva
Por Fernando Carvalho, Head de Estrategia y Marketing de Ibema
Vivimos una paradoja. En plena era de la sostenibilidad y de la transformación digital, el sector de cartón enfrenta uno de sus momentos más desafiantes. El escenario es de retracción en el comercio minorista, exceso de oferta global, márgenes presionados y un movimiento cada vez más agresivo de entrada de materiales importados, especialmente desde Asia.
Las altísimas tarifas impuestas recientemente por el gobierno de Estados Unidos generaron un efecto dominó: grandes actores mundiales comenzaron a buscar nuevos mercados, ampliando la competencia internacional. ¿El resultado? Más producto en el mercado, intensificación de la competencia y una carrera por la diferenciación.
En Brasil sentimos ese impacto con fuerza. Mientras el consumo interno se desacelera, aumenta la presencia de proveedores con modelos extremadamente subsidiados, lo que exige una respuesta inteligente y estructurada. Es precisamente en este punto donde la innovación, la sostenibilidad y ahora la Inteligencia Artificial (IA) pasan a ser más que diferenciales, convirtiéndose en estrategias de crecimiento y supervivencia.
Cuando el mundo se detiene, quien piensa diferente avanza. La respuesta no está solo en competir por costo, sino en ampliar la propuesta de valor. Productos como Ibema Ritagli, con hasta un 55% de contenido reciclado —de los cuales un 35% es posconsumo—, muestran que es posible combinar desempeño técnico y responsabilidad ambiental, una característica que está en el radar de grandes industrias y propietarios de marcas.
No basta, sin embargo, con ser sostenible; es necesario innovar con tecnología. En Ibema, la IA ya está presente de manera significativa en la operación industrial, contribuyendo a mantenimientos predictivos y a la reducción de paradas no programadas. Con el apoyo de algoritmos y del análisis de datos en tiempo real, es posible anticipar fallas, optimizar el rendimiento de las máquinas y reducir costos operativos. Se trata de una aplicación concreta de tecnología que genera un resultado directo en la productividad y en la sostenibilidad de la cadena.
La oportunidad está en quien mira más allá del papel. En un momento de estancamiento global, vencerán las empresas capaces de actuar de forma estratégica, ágil y consciente. Eso significa invertir en soluciones circulares, fortalecer el ecosistema local, generar valor compartido con los clientes y aplicar la tecnología no como un fin, sino como un medio para decisiones más humanas, sostenibles y competitivas.
Ibema sigue atenta a este movimiento, comprometida con la ética, la transparencia, el medio ambiente y la generación de valor, invirtiendo igualmente en tecnologías que permiten conocer más, planificar mejor y actuar con precisión. Si el mundo está saturado de papel, el contenido será lo que marque la diferencia.








