Bebidas alcohólicas en envases de cartón ganan presencia en el mercado mexicano
La preferencia de los consumidores por opciones sostenibles y las nuevas regulaciones impulsan a Tetra Pak y a las marcas a ofrecer alternativas responsables de envasado
Las preferencias de consumo en México atraviesan un proceso de cambio impulsado por las generaciones más jóvenes. Además de la calidad, los consumidores buscan productos cuya producción y desecho sean sostenibles, lo que ha abierto la puerta a nuevas alternativas de envasado en el mercado de bebidas alcohólicas.
El impacto ambiental se ha convertido en un factor determinante en las decisiones de compra. A ello se suman regulaciones que restringen el uso de materiales de un solo uso en distintas ciudades del país, creando un escenario favorable para la adopción de envases con menor huella ambiental.
Este impulso hacia la sostenibilidad no proviene únicamente de los consumidores, sino también de marcos legales más estrictos que promueven una economía enfocada en todo el ciclo de vida del producto, desde su fabricación hasta su disposición final.
En este contexto, las empresas buscan no solo reciclar, sino diseñar productos reciclables desde su origen. Tetra Pak, compañía especializada en soluciones de envasado y procesamiento de alimentos, trabaja junto a diversas marcas para promover este cambio.
La empresa ofrece una gama de opciones de envasado sostenible, entre ellas para bebidas con alcohol. Según la compañía, su compromiso es que los envases sean “seguros y accesibles para todos”, con el propósito de “proteger lo que es bueno: los alimentos y bebidas, las personas y el planeta”.
Los envases desarrollados por Tetra Pak están elaborados principalmente con materiales renovables: 72% cartón, 23% polietileno y 5% aluminio. El cartón utilizado cuenta con certificación del Forest Stewardship Council (FSC), que asegura un manejo responsable de los recursos forestales.
El uso de envases de cartón para bebidas alcohólicas no se presenta únicamente como una tendencia de mercado, sino como una decisión que contribuye a la construcción de un modelo de consumo más responsable. Esta opción se enmarca dentro de los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030.









