Mondelēz, PepsiCo y pladis prueban marcas de agua digitales para mejorar el reciclaje de envases flexibles
La prueba, realizada en Bélgica en el marco de HolyGrail 2030, evalúa el uso de marcas de agua invisibles para identificar y clasificar envases plásticos alimentarios y facilitar su reciclaje de grado alimentario
Mondelēz International, PepsiCo y pladis participan en una prueba a escala nacional en Bélgica para evaluar si las marcas de agua digitales invisibles pueden contribuir a superar uno de los principales desafíos del reciclaje de envases alimentarios flexibles: identificar y clasificar estos materiales con suficiente precisión para destinarlos a procesos de reciclaje de grado alimentario.
La iniciativa evaluará el funcionamiento de la tecnología de marcación digital en envoltorios, películas y otros envases plásticos para alimentos recogidos a través del sistema de reciclaje domiciliario de Bélgica. Al permitir que los sistemas de clasificación reconozcan si un envase estuvo en contacto con alimentos, la tecnología podría facilitar la creación de flujos de reciclaje más específicos y aportar información sobre las condiciones necesarias para ampliar este tipo de solución.
El proyecto reúne a empresas de marcas de consumo, proveedores de tecnología, convertidores, operadores de clasificación, actores de la cadena de reciclaje e instituciones de investigación para evaluar la tecnología en condiciones reales de operación.
Una marca de agua digital consiste en un código imperceptible incorporado en toda la superficie del envase durante el proceso de impresión. En esta prueba, las marcas de agua desarrolladas por Digimarc son identificadas mediante equipos especializados de clasificación, que permiten reconocer características del envase, como el tipo de material y si fue utilizado para contener alimentos. Esta identificación es un elemento relevante para los procesos de reciclaje de grado alimentario mediante métodos mecánicos.
La prueba forma parte de HolyGrail 2030 – Circular Packaging Consortium, iniciativa facilitada por AIM – European Brands Association que reúne a alrededor de 79 empresas y organizaciones locales, europeas y globales para investigar sistemas de clasificación inteligente y nuevas tecnologías de reciclaje.
CÓMO FUNCIONA LA PRUEBA
Las pruebas de clasificación en Bélgica están dirigidas por Fost Plus, organización responsable de promover el reciclaje y la reutilización de residuos de envases en el país. Los fardos de películas plásticas clasificados son enviados desde Bélgica al centro de clasificación de Hündgen Entsorgungs, en Alemania, donde cámaras de alta resolución suministradas por el fabricante de maquinaria Pellenc ST identifican las marcas de agua digitales.
Se trata de la primera prueba a escala nacional en Europa que involucra envases flexibles posconsumo recogidos mediante el sistema de reciclaje domiciliario de Bélgica.
POR QUÉ ES RELEVANTE
Los envases flexibles para alimentos continúan presentando dificultades para su transformación en materiales reciclados de alta calidad y destinados a aplicaciones de grado alimentario, que deben cumplir requisitos específicos de calidad y seguridad. La identificación y clasificación precisa de estos materiales puede formar parte de este proceso, junto con tecnologías adecuadas de reciclaje y descontaminación.
La prueba se desarrolla en un contexto de implementación del nuevo Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases, que establece requisitos de contenido reciclado para determinadas categorías de envases plásticos para alimentos a partir de 2030. Entre las disposiciones se encuentra un requisito mínimo del 10% de contenido reciclado para determinadas aplicaciones de envases destinados al contacto con productos sensibles. Estas exigencias refuerzan la necesidad de desarrollar soluciones aplicables a sistemas reales de recogida, clasificación y reciclaje.
Liz Morrish, integrante del equipo directivo de CEFLEX y directora de Operaciones, afirmó: “El contenido reciclado para contacto con alimentos es donde la industria enfrenta algunos de los mayores desafíos y dispone de menos tiempo. Esta prueba lleva la evaluación desde la recopilación de evidencias hacia la realidad comercial, que es exactamente lo que requiere cerrar la brecha entre la ambición y los objetivos de 2030.”
Russell Avens, director de Breakthrough Packaging, Innovation and Technology de pladis, señaló: “El envase de los snacks tiene una función importante: protege la calidad del producto, mantiene los alimentos frescos y ayuda a reducir los residuos. El desafío consiste en garantizar que los envases también puedan ser identificados, clasificados y reincorporados al uso a escala sin comprometer la calidad y la seguridad que los consumidores esperan de los envases alimentarios. Al contribuir a HG2030, pladis está ayudando a construir la evidencia práctica y a nivel de sistema necesaria para llevar a los envases flexibles para alimentos de la ambición a una circularidad en condiciones reales.”
Dominika Maruszak-Dankbaar, Sr. Packaging Sustainability Manager, Global Foods R&D de PepsiCo, afirmó: “Los envases plásticos flexibles siguen siendo una de las áreas más complejas de la circularidad de los envases, y avanzar requerirá colaboración en toda la cadena de valor. A través de HolyGrail 2030, PepsiCo trabaja junto con sus socios para explorar cómo la marcación digital puede contribuir a una clasificación más eficaz y ayudar a generar los conocimientos obtenidos en condiciones reales necesarios para evaluar vías hacia sistemas de envases más circulares. Iniciativas como esta son importantes porque ninguna empresa por sí sola puede impulsar este tipo de cambio sistémico.”
Richard Akkermans, European R&D Packaging Productivity and Sustainability Manager de Mondelēz International, afirmó: “HolyGrail 2030 es una iniciativa transversal fundamental para mejorar la clasificación y el reciclaje de los envases flexibles en la UE. Alcanzar la circularidad de los plásticos flexibles destinados al contacto con alimentos no es solo una ambición, es una necesidad. Para estar preparados para los ambiciosos objetivos de contenido reciclado establecidos en el próximo Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases, esta demostración de mercado busca proporcionar el aprendizaje técnico obtenido en condiciones reales que la cadena de valor necesita para aumentar la disponibilidad, compatibilidad y asequibilidad del plástico reciclado procedente de nuevas tecnologías.”
Dietmar Lenko, VP Consumer Innovation & Product Sustainability de Constantia Flexibles, señaló: “El proceso de diseño e impresión es más que decoración. Puede convertirse en un facilitador de la circularidad. Al integrar la tecnología de marcación digital directamente en el diseño impreso, apoyamos la identificación de envases flexibles de polipropileno en las instalaciones de clasificación. Aplicada sobre una gran superficie del envase, la marca de agua puede seguir siendo detectable incluso cuando el envase está dañado. Esto contribuye a la clasificación de PP flexible para uso alimentario y permite su reciclaje mecánico.”
Philippe Gendebien, Business Innovation Manager de Fost Plus, afirmó: “El sistema de recogida domiciliaria de Bélgica ofrece un entorno real adecuado para probar cómo la marcación digital puede contribuir a una clasificación más precisa de los envases flexibles. Por un lado, contamos con una amplia cobertura nacional y, por otro, con centros de clasificación de alta tecnología. Al dar un paso adelante ahora, las condiciones son adecuadas para cerrar el ciclo de los envases flexibles.”


