El consumidor cambió: ¿cuáles son los impactos para la industria del embalaje?
Por Fernando Carvalho, Head de Estrategia y Marketing de Ibema
El consumo de arroz y frijoles en Brasil alcanzó los niveles más bajos desde la década de 1960, según informó hace algunos meses la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa). En el caso del arroz, si en la década de 1990 el consumo promedio anual por persona era de 47 kilos (kg), en 2024 llegó a 34 kg. En ese mismo año, el consumo promedio de frijoles se ubicó apenas por encima de los 13 kg.
Si se considera que durante mucho tiempo estos alimentos fueron la base de la alimentación brasileña, los datos plantean una reflexión relevante sobre el comportamiento de consumo en el país. Algunos factores surgen como posibles explicaciones para este movimiento. Entre ellos, dos se destacan por la dimensión que han adquirido recientemente.
El primero es el crecimiento significativo del número de apostadores en las llamadas bets. De acuerdo con un relevamiento de DataSenado, se estima que entre 17 y 25 millones de brasileños utilizan plataformas de apuestas deportivas, con un gasto mensual promedio cercano a R$ 164. Se trata de una nueva disputa por el ingreso disponible de los hogares.
El segundo factor es el aumento significativo en el uso de medicamentos para bajar de peso o reductores del apetito. Datos de mercado indican que, solo en 2025, se importaron aproximadamente R$ 9 mil millones en plumas inyectables de este tipo en Brasil, lo que refleja un cambio relevante en el comportamiento alimentario de parte de la población.
Se estima que este movimiento puede intensificarse aún más con la expiración de las primeras patentes relacionadas con Ozempic. La expectativa es que la industria farmacéutica nacional inicie su propia producción, reduciendo los precios y haciendo este tipo de medicamentos más accesibles.
Los cambios en el consumo impactan directamente en el mercado de envases. Se observa una tendencia hacia porciones más pequeñas, una mayor búsqueda de productos orgánicos, nuevos lanzamientos orientados a consumidores que priorizan alimentos ricos en proteínas, además de la demanda por productos más accesibles, muchas veces impulsados por marcas propias. Al mismo tiempo, crece el consumo de artículos de belleza y productos destinados al cuidado del cuerpo.
Ante este escenario, resulta fundamental analizar datos de distintos sectores de la economía y comprender cómo estas transformaciones influyen en la cadena de valor de los envases. La industria necesita ajustar sus productos, procesos y estrategias para ofrecer soluciones cada vez más alineadas con estas nuevas demandas, con foco en eficiencia y sostenibilidad.
En un mercado desafiante, las empresas que logren interpretar correctamente las señales, acelerar la toma de decisiones e innovar en sus portafolios estarán mejor posicionadas para atender las necesidades de los propietarios de marcas y del consumidor final. Apoyar el fortalecimiento de la industria nacional e invertir en soluciones sostenibles puede ser un diferencial relevante en este nuevo escenario de consumo.









