Dos años difíciles por delante: los ejecutivos del cartón hablan sobre China, costos y lo que está bajo su control
Representantes de Ibema, Suzano y Papirus debatieron los desafíos de competitividad, sostenibilidad y transformación tecnológica que marcan el momento de la industria del cartón en Brasil y América Latina

El Panel de Cartón fue uno de los momentos más esperados del primer día del Packaging Summit Latinoamérica 2026, realizado en el Hotel Tivoli Mofarrej, en São Paulo. Moderado por Felipe Quintino, CEO de Nexum Group, el debate reunió a tres de las principales voces del sector: Júlio Guimarães, Director Comercial y de Marketing de Ibema; Guilherme Dabdab, Gerente Ejecutivo de Estrategia y Marketing de Suzano; y Amando Varella, Co-CEO y Director Comercial y de Marketing de Papirus. El resultado fue una conversación directa sobre el escenario actual y las perspectivas de una industria que atraviesa uno de los períodos más desafiantes de su historia reciente.
UN MERCADO BAJO PRESIÓN
El tono quedó marcado desde la apertura. Júlio Guimarães, de Ibema, fue directo: el principal desafío es generar resultados de largo plazo en un mercado de consumo debilitado y bajo alta competencia global. China, según explicó, exporta volúmenes significativos hacia Europa, América del Sur y América Central, y Brasil siente esa presión de forma cada vez más intensa.
Los datos respaldan este análisis. Cifras de Fastmarkets, presentadas horas antes por el economista Rafael Barisauskas durante una conferencia en el propio Packaging Summit, indicaron que el escenario para el cartón en 2026 es más desafiante que el del cartón corrugado. Según Barisauskas, el consumo de cartón está directamente vinculado a la economía real y al comercio minorista, y los números de 2025 ya evidenciaron una fuerte desaceleración. Un reportaje de Portal Packaging publicado en abril de 2025 ya había advertido que el aumento de las exportaciones chinas de cartón representa un riesgo para los exportadores latinoamericanos en general.
La cuestión no se limita a la oferta externa. Durante su presentación, Barisauskas destacó una creciente desconexión entre ingreso real y consumo de envases en Brasil. Las familias cuentan con ingresos, pero una parte significativa de estos recursos se está destinando a experiencias digitales, especialmente apuestas en línea. Según datos del Banco Central, los brasileños destinaron entre R$ 20 mil millones y R$ 30 mil millones por mes a apuestas en línea en los tres primeros meses de 2025. Por su parte, un estudio de la Confederación Nacional del Comercio (CNC) estimó que el comercio minorista dejó de facturar R$ 103 mil millones a lo largo de 2024 debido al redireccionamiento del gasto de los hogares hacia plataformas de apuestas.
COMPETITIVIDAD: MIRAR HACIA ADENTRO Y REACCIONAR CON RAPIDEZ
Ante este escenario, los tres panelistas coincidieron en un punto: la necesidad de buscar competitividad internamente. Guilherme Dabdab, de Suzano, destacó que la empresa cuenta con una ventaja por estar integrada en toda la cadena —desde el bosque hasta la producción de celulosa y papel— y que la estrategia pasa por ganar eficiencia en cada etapa, incorporar tecnología y mantener al cliente como eje central. “La velocidad de reacción es fundamental”, afirmó. “Quienes sean más rápidos, innoven más y se adapten mejor a los cambios que aún no podemos prever, saldrán adelante”.
Dabdab ilustró este enfoque con un caso concreto: una máquina de más de 50 años en Suzano que hoy opera con un sistema de inteligencia artificial conectado, capaz de monitorear la producción hora a hora y proponer ajustes en tiempo real. “Si me lo hubieran dicho hace cuatro o cinco años, ni siquiera lo habría imaginado. Hoy está en operación y generando resultados”, dijo.
Amando Varella, de Papirus, reforzó que el escenario competitivo exige agilidad corporativa y un enfoque constante en costos basado en eficiencia. “No es posible trabajar en este mercado sin pensar en costos, en una producción limpia, con cada vez menos desperdicios”, afirmó. Para él, cada empresa debe entender dónde se encuentran sus oportunidades según su tamaño y actuar en consecuencia. “Las oportunidades ya no pasan, tenemos que salir a buscarlas”.
Júlio Guimarães añadió el papel de la nueva generación de profesionales. Según indicó, Ibema ha logrado avances concretos con la incorporación de habilidades vinculadas a la inteligencia artificial, promoviendo la simplificación de procesos y mejoras de eficiencia en la planta. “Tenemos que conectarnos con la inteligencia artificial y la tecnología, de lo contrario la industria en su conjunto se quedará atrás”, advirtió.
SOSTENIBILIDAD: CONVICCIÓN DE LARGO PLAZO EN MEDIO DE LA PRESIÓN DE CORTO PLAZO
La sostenibilidad ocupó una parte relevante del debate, especialmente tras la advertencia de Rafael Barisauskas sobre una posible migración de regreso al plástico en el corto plazo, impulsada por la presión de costos. Datos del estudio macroeconómico de la Asociación Brasileña de Embalaje (ABRE), con cierre de 2024, muestran que los segmentos de envases plásticos y metálicos aumentaron su participación hasta el 53,8% del valor bruto de la producción, mientras que el cartón corrugado y el vidrio registraron retrocesos.
Amando Varella reconoció que la sostenibilidad no es actualmente el principal factor de decisión para los clientes. “La presión de costos y la búsqueda de margen mediante la reducción de costos en los usuarios finales es muy fuerte”, señaló. Sin embargo, reafirmó que el enfoque de Papirus en reciclaje y circularidad se mantiene. La empresa está incorporando una máquina que aplicará resinas biodegradables —no basadas en plástico y sin equivalente en Brasil— para otorgar al cartón la misma vida útil que ofrece el plástico. “Creemos en la sustitución del plástico por cartón con recubrimiento. Es un desafío enorme, pero es nuestro camino”.
Dabdab, de Suzano, destacó que la sostenibilidad está completamente integrada al modelo de negocio de la empresa y no depende del contexto político. Citó como ejemplo el producto Lin Design, desarrollado para el mercado de acoplamiento, que ofrece la misma solución con menor gramaje, reduciendo el uso de materia prima.
Guimarães, de Ibema, presentó una perspectiva optimista a mediano plazo, señalando que el cambio en los hábitos de consumo respecto al impacto ambiental es irreversible. Según él, el principal impulsor para generar demanda a escala industrial es el marco regulatorio. “Ya contamos con el decreto del plástico. El decreto del papel debería publicarse este año. Y existe una iniciativa internacional para vincular la gestión de residuos con créditos de carbono”, afirmó.
CHINA Y EL CAMBIO ESTRUCTURAL DEL MERCADO
Guimarães aportó una visión de largo plazo hacia el cierre del panel. Según explicó, la industria atraviesa un cambio estructural sin precedentes, con un desequilibrio entre oferta y demanda que no se observaba en dos décadas, impulsado por China, que cuenta con las máquinas más modernas del mundo y un plan estratégico de 50 años revisado cada cinco, con apoyo gubernamental. “Nuestra cultura occidental será puesta a prueba”, advirtió. No obstante, matizó: “Es más fácil defender 160 mil toneladas que 1 millón. Esta competencia nos favorece en verticalización, experiencia de compra y atención regional”.
Datos de ABRE refuerzan la relevancia del mercado brasileño: el valor bruto de la producción física de envases alcanzó R$ 165,9 mil millones en 2024, con un crecimiento del 14,89% respecto a 2023, y el sector de cartulina y cartón empleó a más de 11 mil trabajadores directos en el año.
PERSPECTIVA: DOS AÑOS DIFÍCILES, PERO CON CONVICCIÓN EN EL SECTOR
Al ser consultados sobre los próximos dos años, los panelistas mantuvieron una visión realista sin perder la perspectiva de largo plazo. Varella fue enfático: “Tendremos dos años difíciles. De competitividad, de oferta, de mercado”. Mencionó nuevas presiones tributarias —como PIS y COFINS sobre papel recuperado, noticia que surgió durante el propio evento— y la imprevisibilidad de costos como el transporte. Aun así, concluyó: “El sector es sostenible, es renovable, tiene historia. A largo plazo, no hay forma de que salga mal”.
Dabdab destacó la necesidad de preparar a los equipos para este escenario, desarrollando una mentalidad orientada a la innovación y a la velocidad de respuesta. Y Guimarães cerró conectando el tema central del evento —Industria 5.0— con la realidad de la planta: la integración entre tecnología y el talento de las nuevas generaciones es el camino para mantener la competitividad en un mercado que no perdona a quienes se quedan atrás.









