El grupo Ence Energía y Celulosa cerró el primer trimestre con descensos en sus principales indicadores en comparación con el último trimestre de 2025. Durante este periodo, las ventas de celulosa alcanzaron los 206,82 millones de euros, lo que representa una caída del 15,4%, mientras que la producción se situó en 238.459 toneladas, un 22,0% menos. El ebitda consolidado se redujo de 12,8 millones de euros a 1,2 millones, y las pérdidas netas se situaron en 17,6 millones de euros. A pesar de este resultado negativo, la cifra supone una disminución del 45,9% frente a los 32,4 millones de pérdidas registrados en el trimestre anterior.
La compañía explicó que la caída del ebitda y el resultado neto responde a “factores extraordinarios como las huelgas en la biofábrica asturiana de Navia (vinculadas al Plan de Eficiencia y Competitividad en Celulosa) y los graves temporales sufridos en España al inicio del año, que han impactado en el negocio de Energías Renovables”.
Al cierre del trimestre, la empresa indicó que sus operaciones habían recuperado la normalidad. En este contexto, continúa con la implementación del plan de reducción de costes previsto para el negocio de celulosa entre 2026 y 2027.
En paralelo, Ence se posiciona para aprovechar la subida del precio de la celulosa. Tras finalizar 2025 con un precio medio considerado “históricamente bajo” de 1.086 dólares por tonelada (bruto y sin descuentos), recientemente se anunció un incremento hasta los 1.430 dólares por tonelada brutos, que entrará en vigor en mayo.
La compañía también señaló que las posibles dificultades para importar papel y celulosa desde Asia, Oriente Medio y Latinoamérica, derivadas de interrupciones en las rutas logísticas, podrían generar mayores oportunidades de incremento de precios para los productores europeos.
En el área de energías renovables, Ence mantiene su estrategia orientada a la autonomía energética mediante una cartera diversificada basada en biomasa, considerada una alternativa local frente al gas importado. En este marco, el negocio de calor industrial renovable prevé cerrar 2026 con cinco proyectos operativos, frente a uno en 2025. En cuanto al biometano, la empresa continúa desarrollando una cartera de 41 proyectos, de los cuales 25 se encuentran en fases avanzadas de ingeniería y tramitación administrativa.
Asimismo, la compañía avanza en su proceso de transformación como fabricante de celulosas especiales, destinadas a sustituir la fibra larga de mayor coste. Este tipo de producto representó el 34% de las ventas de celulosa en el primer trimestre, frente al 30% registrado en 2025. Durante el periodo se realizaron las primeras ventas de fluff, producto que continúa en proceso de homologación y que busca reforzar la presencia de la empresa en segmentos de mayor margen. El objetivo es que las celulosas especiales superen el 62% de las ventas totales de celulosa en 2028.
Finalmente, la empresa mantiene su enfoque en la mejora de la eficiencia operativa. En el negocio de celulosa, continúa la ejecución del Plan de Eficiencia y Competitividad, así como del plan de reducción de costes y descarbonización en la planta de Navia.






